Las zanahorias se pueden encontrar todo el año, pero las de final de primavera son las más dulces y tiernas. Así que es el momento perfecto para hacer recetas con zanahorias.

La zanahoria es la reina de la vitamina A. ¿Sabes que una sola zanahoria aporta toda la vitamina A que necesita una mujer adulta en un día? La vitamina A contribuye al mantenimiento de la visión, la piel y las mucosas.

En realidad, lo que tiene la zanahoria son carotenos, que son los precursores de la vitamina A (con lo que nosotros hacemos la vitamina A). Los carotenos además, son los responsables del precioso color naranja chillón que tienen las zanahorias.

Hoy te explico una receta de hummus. Pero esta es una versión muy especial, con un toque dulzón que le aportan las zanahorias asadas y unas poquitas menos calorías que el hummus tradicional. Es una de las ventajas que tiene cocinar con verdura: como la verdura es tan poco calórica, aligera las calorías de cualquier plato.

Si lo sirves con crudités de verdura (apio, pepino, zanahoria…) será un aperitivo ligero y saludable. ¡No dejes de probarlo!

Ingredientes (para 6 raciones)

  • 400g de garbanzos cocidos (puede ser 1 bote)
  • 400g de zanahorias
  • 1 diente de ajo
  • 4 cucharadas de tahini
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • Zumo de 1 limón
  • ½ cucharadita de pimentón dulce
  • Sal
  • 4 cucharadas de agua
  • Para decorar: semillas de sésamo y perejil

Elaboración

  1. Pelar las zanahorias y ponerlas a cocer en agua hirviendo unos 10 minutos.
  2. Sacar del agua y escurrir.
  3. Pintar las zanahorias con aceite, poner en una fuente de horno y hornear unos 20 minutos a 200º C.
  4. Cortar las zanahorias en rodajas gruesas y mezclar con el resto de ingredientes en el vaso de la batidora. Triturar hasta conseguir una pasta fina.
  5. Si resulta muy espeso se puede añadir un poco más de agua.
  6. Servir en un cuenco, espolvorear con las semillas de sésamo y colocar una ramita de perejil.
  7. Se puede comer con crudités de verdura, colines, pan wasa…